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Para cargar el aparato, abra la puerta e introduzca tres o cuatro leños de 12 a 15 cm de diámetro con una longitud comprendida
entre 30 y 60 cm en los aparatos FLAMA y JUCAR dependiendo de las dimensiones del aparato. Tenga especial cuidado de
no golpear el revestimiento interior de vermiculita, pues se tratan de elementos sumamente frágiles que pueden romperse
fácilmente al golpe.
Se recomienda el uso de guantes o cualquier otra protección para evitar cualquier posible quemadura. Asimismo, se aconseja abrir
la puerta de forma suave y lenta para evitar la introducción repentina de una gran cantidad de aire que expulse humos y suciedad
a la estancia. Nunca cargue el aparato con llama en el interior, espere hasta que sólo queden brasas.
En los primeros encendidos tras la compra del aparato es posible que se produzcan ciertos humos y olores mientras que
el equipo quema los restos de aceite en el metal y se adapta la salida de humos. Igualmente, durante un uso normal también cabe
la posibilidad de observar ciertos rastros de condensaciones fruto de leñas demasiado húmedas y escuchar ruidos como
consecuencia de los procesos naturales de dilatación y contracción que experimentan los componentes metálicos del aparato,
pues pasan de una temperatura ambiente en reposo de unos 10 °C hasta incluso 600-650 °C.
Tras cierta cantidad de horas de uso del aparato es necesario vaciar y limpiar el cajón de cenizas, operación que siempre se
debe realizar con el aparato apagado y frío. Para ello, abra la puerta, extraiga el cajón y vacíelo. Verique que las cenizas/
brasas arrojadas a la basura no están calientes ni constituyen una posible causa de riesgo de incendio.
3.4 Carga del combustible y vaciado de cenizas
Para cada encendido del aparato es necesario preparar una pila de astillas, formada por pequeños trozos de madera de unos
20 cm de longitud y no más de 2 ó 3 cm de diámetro. Estas astillas se colocarán en el centro del hogar formando una pila, tal y como
se observa en la imagen adjunta. Una vez formada la pila, introducir dos pastillas de encendido en la base de la misma y dejar
la puerta completamente cerrada unos instantes.
Cuando la pila comience a arder de forma homogénea y
consistente cerrar la puerta manteniendo los tiradores de aire
abiertos y esperar hasta que la pila de astillas se convierta
en brasas. En ese instante, realizar una segunda carga con
leños pequeños a modo de precarga y esperar de nuevo
con la puerta cerrada y los tiradores de aire completamente
abiertos hasta que se conviertan en brasas.
Tras la precarga, el interior de la cámara de combustión
habrá alcanzado la suciente temperatura, siendo entonces
posible cargar el aparato de forma completa y regular los
diferentes tiradores de aire acorde a las necesidades térmicas
requeridas.
Tenga en cuenta que bajo ciertas condiciones climatológicas, como días cálidos, con niebla, hielo, lluvia o humedad, es posible
experimentar ciertos problemas de encendido.
3.3 Encendido del aparato
Pila de astillas para el encendido
3.5 Consejos de uso y advertencias de seguridad
Los insertables de leña FLAMA e insertables con revestimiento JUCAR están fabricados esencialmente en metal, un material con
una alta conductividad térmica. Esto signica que no sólo durante el momento en el que esté funcionado, sino que también un
tiempo una vez apagados, cualquiera de sus partes puede estar especialmente caliente y provocar quemaduras. Siempre
que los manipule en esas condiciones use un “mano fría” o guantes aislados.
Para periodos de combustión mínima, por ejemplo, durante la noche o para mantener temperaturas suaves de forma estable, se
recomienda utilizar troncos con un diámetro ligeramente más grueso. Tenga en cuenta que cuanto más “troceada” se encuentre
la leña, antes se quemará por completo.
Se recomienda aprovechar los encendidos para vaciar el cajón de cenizas y evitar que se llene en medio de un proceso de
quemado. Asimismo, no se debe usar nuca el aparato sin cajón de cenizas o con él completamente lleno, ya que puede provocar la
deformación de la base del hogar y la parrilla anulando la garantía.
Igualmente, se debe realizar una limpieza periódica del aparato, de la salida de humos y del conducto de la chimenea, así como
una comprobación de que no se encuentran bloqueados después de un periodo prolongado de parada.
Finalmente, verique que las rejillas de aspiración inferiores de las turbinas no se encuentran obstruidas ni sucias para
asegurar un correcto funcionamiento y alcanzar el confort térmico adecuado.